miércoles, 7 de junio de 2017

Lo que tengo es el ruido.

Lo que tengo es el ruido
“ Y falta que uno se atreva a hacer ruido”
Lydia Daher

Lo que tengo es el ruido del fondo
Una canción vieja de los 60´s
Un vestido gris que apenas llega a la rodilla
Una luz pálida muy pálida que fallece cada vez que la miro
El viento que entra por una rejilla y que a nadie le importa.
Sospecho el llanto y limpio el rostro con un paño
Pienso en el en sus grandes ojos cafés
Y eso jamás fue mío.
Lo que tengo es el ruido de fondo
La circunferencia de mis manos vacías
Y la planicie de mi cuerpo ahora que te has ido.
Voy muriendo
Como gaviota sin mar
Como mar sin orilla donde estallar .
Siempre es lo mismo,
Decir tu nombre, dejarlo deslizarse hasta la última línea de mi pelvis
La cama vacía, esperando nada, esperando lo absurdo, otro silencio.
Lo que tengo es el ruido del fondo
Una canción vieja de los 60´s
Un montón de páginas en blanco, muchas cosas por decirte
El murmullo de una canción que he pensado en dedicarte
El recuerdo de tu cuerpo sobre el mío
Nada ahora en mis labios,
En mis manos,
En mis ojos.
Lo que tengo es el ruido del fondo
Una canción vieja de los 60´s
Y un recuerdo que florece mi boca cuando lo digo.


 ©Karen Valladares. 

martes, 30 de mayo de 2017

Pude decir las cosas de otro modo



Pude quizá, decir las cosas de otro modo.
No pensar en sus formas ni en sus cosas.
No sentir la última orilla de su filo
Todo puede ser distinto
Incluso cuando nada importa
Cuando todo está acabado
Terriblemente acabado.
Pude, quizás, decir las cosas de otro modo.
Lanzar la palabra como bala
Como pájaro al viento
Como piedra al vacío
como moneda al pozo .
Pude quizás decir que no puedo conmigo misma
Que dentro de  mi hay una  bandada de pájaros
Hay raíces que van creciendo y me destruyen de a poco
Hay luciérnagas que parpadean y pardean y raspan los costados
Como si esa fuera su única misión.
Soy la estación a la que nadie baja o sube.
Presiento a veces el llanto raspando las pupilas
O el viento que alborota sin gracia mi pelo.
Todo puede ser diferente.
Sin importar el dolor de tu ausencia ahora que te has ido.
No quiero pensar en el ruido que has dejado
Ni el la voz diminuta que me atormenta.
La soledad es una bocanada de humo algunas veces.
Pero te juro que no importa
Que nada duele
Que nada me arrebata la vida
Ni lloro, ni nada, absolutamente nada.
Pude quizás decir las cosas de otro modo
Pero No lo hice

No lo hice. 

©Karen Valladares.

viernes, 21 de abril de 2017

No sé

No sé cuándo he de olvidarte.
Cuándo se evaporará tu cuerpo en mi cuerpo.
No sé en qué momento dejaré de decir tu nombre
de verme al espejo y verte en él,
nada importa en este momento;
no estas,
no me buscas,
no pronuncias mi desnudez cuando más solo te encuentras.
No hay nada que te traiga a tí.
Mi amor se oculta cuando se va la tarde.
No sé otras formas de decir tu cuerpo
No sé otras formas de decir soledad mía y tuya
soledad nuestra.
No sé cuándo he de olvidarte
No sé detener el tiempo
no sé cómo se dice silencio sin saborear el llanto
no sé cómo se dice dolor sin verme abandonada.
Todo te recuerda este día.
Entonces.
Duele la soledad,
duele tu reflejo en mi reflejo solo.


Karen Mayela Valladares

miércoles, 5 de abril de 2017

Insípida.



A nada sabe la tarde. A viento helado, quizás. Al ruido del televisor
A la mirada oblicua, al desencanto de tu abandono. Al intento de querer llamarte y decirte muchas cosas aunque me tiemble la voz. Pienso todas las tardes en irme, en lanzarme como piedra al río o al abismo o como quien lanza un pájaro con alas rotas  al viento. No pienso en la caída, no pienso en el triste recuerdo del llanto. Duele tu ausencia cada noche, cada día, cada segundo que transcurre. Duele.
Voy a enterrar lo que duele, lo que hiere, lo que no transpira. Moriré cada vez que sea necesario, mientras arrugo una página en blanco, mientras tirita la palabra, mientras voy quitando el vestido y cruzo las piernas y no fingiré que nada importa, que todo es absurdo.
Moriré mientras me consumo en una absurda soledad, blanquísima como la luz de una neblina.

Todo duele en este preciso momento y no estas, no estás, no estás para calmar mi dolor.

©Karen Valladares.

viernes, 24 de marzo de 2017

La soledad es eso

La soledad quizás es eso:
Cerrar los ojos, desaparecer o sumergirse una en un río que te lleve a cualquier parte.
Pensar justamente en la nada.
Llorar hasta quedar vacía , olvidar el rostro del que amamos
Mordernos los labios como un gesto de furia
encerrarnos en una casa sola sin importarnos el bullicio de afuera,

Provocarnos el llanto, la angustia,
el miedo, mientras vamos sintiendo la nostalgia clavándose en nuestras pupilas
Pensar en la muerte, convocarla,  seguirla pensándola como única opción de vida.
Todo esto duele, duele hasta palidecernos,

Sospecho el olvido
como hoja que nunca cae al suelo
También sospecho el dolor de estas manos vacías
la mirada dilatada por el llanto,
estas ganas de volver ahí mientras digo el nombre del que tanto extraño.
Duele, terriblemente duele todo esto.
Soy gaviota sobre el mar
Pudo ser todo de otra manera
arrancarme los ojos por ejemplo
o no verme en un espejo y saberme vacía .
La soledad es eso quizás otra cosa
No precisamente el silencio
o el grito que va después del llanto.

jueves, 23 de febrero de 2017

Tiemblo cuando digo una palabra






Imagen tomado : http://machorka.espivblogs.net/tag/voline/

"¿A quién le doy tantas caricias que sobraron,
aquellas que olvidé ponerte sobre el pecho?
-Carilda Oliver Labra.

Tiemblo cuando digo una palabra.
Cuando digo tu nombre
cuando observo mi cuerpo desnudo y solo.

Me destruyo
me desplomo
me arranco la sangre que llevo dentro
Se  descuaja la mirada
la piel suicida
Mi corazón ahora es un sismo
Ciudad abandonada
Carrusel sin darle cuerda
sin niños jugando sobre él.
Tiemblo cuando lloro pensando en ti
Cuando grito tu recuerdo en cada partícula mía
cuando escribo a escondidas tu nombre amarillo
porque siempre he dicho que tu nombre es amarillo.
Puedo fingir que nada de esto me importa ahora
Puedo creer que soy plenamente feliz
Juro cada media hora que no me importas
Que me vales mierda
Que aquí ya no tienes un mínimo de espacio.
Mi corazón neblina de lluvia
Juguete abandonado
Tiemblo, digo invierno y sé ahora cuánto te extraño.

Imagen tomado : http://machorka.espivblogs.net/tag/voline/
 ©Karen Valladares.




lunes, 13 de febrero de 2017

Palimpsesto de la desnudez


Como cae el poema,
o el amor en la noche,
Ida Vitae.
Y esta desnudez palimpsesto vacío
huracán que rompe la piel
silbido lejano de la noche
humedad a medio termino  
canción desafinada
Criptografía del deseo
taquicardia próxima del olvido
naufragio para no sé dónde
barco en alta mar
faro sin luz.

Piernas entre abiertas
manos recorriendo todo
el sudor,
el balbuceo de tu nombre
explotando en mi pelvis

Intento de tocarte a lo lejos.
nada pasa
nada sucede
aquí nada es nuestro.

Tiemblo en la clorofila del pensamiento
te nombro y nada pasa, no estás  y eso duele hasta la última molécula.
Epidermis de la nada.
Suicidio fracasado.
Y esta desnudez
palabra tartamuda
 Página en blanco.


©Karen Valladares
Tomado del poemario Cartografía del deseo.

martes, 31 de enero de 2017

Y esta noche

Y esta noche es un ciempiés que camina lento con el perfume de tu nombre.
Un astro cabizbajo que no sabe dónde caer
escarcha que se disipa en los últimos intentos de olvido.
Página sucia
donde las libélulas vienen a morir a diario.



Poema de Karen Valladares

jueves, 15 de diciembre de 2016

Cartografía del deseo


        

Mis pechos
Polen que se esparce en tus  manos.
Mi pelvis crucigrama que aun no descifras
La profundidad de mi entre pierna
Es la cartografía ahora  de tu boca
Astro labio que se desdibuja en tu nariz
Mi desnudez flamenco sin música de fondo.
Mi vientre marea que sube y baja
tus besos remolino que alborotan mis hormonas
Nada importa afuera
Solo nuestra desnudez
. Mis gemidos partituras que se rompen en el viento
Mientras siento tus dedos en mi clítoris
Y vos sumergiendo tu boca en mi cuello.
No me detengas, que no nos importe el tiempo
Ni el sol de la tarde explotando en la ventana.


Me pierdo en la desnudes de tu cuerpo
Cuando un movimiento tuyo es una cabalgata sin ninguna prisa.


©Tomado del poemario; sin vos la desnudez no importa.



martes, 22 de noviembre de 2016

Pánico II

Abro la boca y grito el pánico
Y grito nada o todo junto.
Destrozo una página y dos y tres.
Pero de nada me sirve.
Quiero observar el azul del cielo y no puedo.
Quiero ver sin miedo mi desnudez y no puedo.
Abro la boca y grito el pánico
Un golpe en la pierna
Otro en el pie
Otro en el costado y vuelvo a llorar
Todo es agridulce por ahora.
Recuerdo el rostro sobre mi rostro y vomito
Duele esa noche
Duelen esas horas oscuras sobre mi cuerpo casi moribundo
Nada puedo decir ahora más que la sombra del pánico que atormenta.


© Karen Valladares